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miércoles, 13 de septiembre de 2023

El genio espadachín de la academia - Cap 1

CAP-1 Un cuento sombrío

La batalla había concluido en la tercera noche.
La lluvia aún no daba señales de detenerse. Las gotas que caian sobre mi piel parecian mas latigos que agua. (N.T: en el  ingles decia pestañas/lashes lo cual no le encontre sentido)

“Cough… Cough…”

Luchando por recuperar el aliento, Ronan levantó la cabeza. El que antes era un campo de batalla caótico  ahora estaba en silencio, con sólo el sonido de la lluvia llenando el ambiente.
Cuando su mirada se abrió, el paisaje ante él parecía una escena transferida del mismísimo infierno.
El terreno baldío que se extendía hasta el horizonte estaba cubierto en su mayor parte de un tono rojizo y carbonizado. Era el color de la sangre mezclada con barro.
Sobre el suelo pegajoso había fragmentos esparcidos que alguna vez habían compuesto a los humanos. Los charcos que se habían formado aquí y allá llevaban los cadáveres flotantes de aquellos que habían sido destrozados.

"Pensar que había un humano tan fuerte, asombroso"

A pesar del fuerte aguacero, la voz era clara. Sonaba como la profunda resonancia de una cueva llena de lava fluyendo. Ronan giró su cuerpo con expresión de disgusto.

"¿Aún no estás muerto?"

[Es un fracaso evidente por parte de Ahaiyute.]

A unos cinco pasos de distancia, una enorme figura humana yacía tirada. Este fue el culpable de la masacre. El gigante se refirió a sí mismo como Ahaiyute.
Con una altura que superaba fácilmente los 4 metros, la espalda del gigante tenía dos pares de alas. Su apariencia se parecía al concepto de ángeles, frecuentemente representado en el arte religioso.
Tenía una cabeza calva de forma ovalada con rasgos faciales distintos. Su musculoso torso teñido de blanco estaba plagado de decenas de cicatrices largas y profundas.
La sangre azul que brotaba de las heridas formó charcos alrededor del centro del gigante.

[En efecto. Aún no.]

El agarre de Ronan sobre la empuñadura se hizo más fuerte. Si fuera posible, habría hecho trizas a Ahaiyute con un simple pensamiento, pero ya no tenía la energía para eso.
Este único ser había vaporizado diez legiones del imperio.
Con cada aleteo de sus cuatro alas, estallaban tormentas y con cada movimiento de su lanza forjada con luz, cientos de personas perdieron la vida. Las vidas inocentes perdidas antes de la batalla final fueron incontables.

[Sin embargo, mi fin está cerca. Ahaiyuta ha sido derrotado y pronto volverán a Su abrazo.](N.T: no pude encontrarle sentido a esta)
 ----- luego continuo 

martes, 29 de agosto de 2023